jueves, 21 de agosto de 2008

¿Qué le pasa a la Carlita?

El martes llegué temprano a la casa (cosa muuy poco habitual, por desgracia...), ya que tenía que preparar unas clases. Me senté con el notebook en el comedor, y Diego y Pablo se sentaron conmigo a hacer las tareas. Diego tenía que hacer tres y Pablito, su tarea diaria. Del jardín le mandan una tarea cada día... Eran como las 17:45 hrs mas o menos.

La Carlita se sentó un ratito a pintar y luego se fue a jugar por ahí. Lo mismo que Diego, quien hizo sus tareas y se fue a descanzar. Pablito seguía conmigo, ahora pintando. De repente escucho que la Sra Isabel (nuestra nana, como le decimos en Chile, la Sra que me ayuda mientras yo no estoy en casa) le dice a la Carlita "No Carlita, ahora no. Eso lo puedes comer de postre pero no ahora porque vas a cenar luego". (Claramente Carlita, como es habitual, había abierto el resfrigerador y sacado un yogurth). Después de las palabras de la Sra. Isabel, sentí cerrar el refri.

Inmediatamente la Carlita se pone a llorar (tiene su genio la chiquilla cuando le decimos a algo que no jaja) y se le escucha decir "no, postre no, ahora".

La Carlita viene hacia mi al comedor, llorando, como "acusando" a la Sra Isabel, y pidiendo que interceda para obtener lo que quiere. (Claramente yo no lo iba a hacer...pero ella nunca pierde las esperanzas jaja)

Pablito, en ese intertanto, pintaba en su cuaderno y miraba de vez en cuando a su hermana, sin mucha atención.

Yo, mientras le digo a mi hija: Carlita, no llores...

(Carlita sigue sollozando)

Se me ocurre en ese momento incluir a Pablo en la conversación, como una manera de marcarle el que la hermana llora y que pueda describirlo. Es importante trabajar con los niños que tienen disfasia el reconocimiento en las emociones propias y de los otros, para facilitarles que las identifiquen y puedan expresarlas posteriormente.

Entonces yo digo "Mmmm, la Carlita está llorando... "Pablo, ¿qué le pasa a la Carlita?" "

Yo esperaba, como un gran logro, que Pablo, primero, respondiera a mi propuesta de conversación, y segundo, que me pudiera repetir la situación y dijera "la Carlita está llorando" o algo similar. Créanme que estos son enormes logros que siempre esperamos que se den, aunque demoren...

Pablo, detiene el lápiz con el que pinta, me mira y dice algo asi como "Mmm, la Carlita no (lo) quiere de postre"... Y sigue pintando...

Yo, plop! O sea, estuvo muy atento al diálogo de la cocina entre la Carla y la Sra Isabel, y las consecuencias que eso trajo en la hermana. La respuesta que él me da es, efectivamente, sobre la causa del por qué la Carla lloraba... Eso le pasaba a la Carlita! Es como que él hubiese respondido a la pregunta del porqué llora su hermana! Esto va mucho más allá de una repetición o de la descripción de la situación. Él hace una relación de causa efecto entre el diálogo anterior y el llanto.
Bien Pablito!

sábado, 16 de agosto de 2008

Fin de semana con los Tatas

Este fin de semana vinimos a ver a mis papás que viven en la playa. Ayer viernes hubo un temporal de lluvia y viento fuertísimo, por lo que tuvimos que ingeniarnosla para entretener a los niños. Previendo un poco esto, traje algunos cuadernos de actividades para ellos, lápices y otras cosas que les hiciera pasar el tiempo sin mucho aburrimiento.

Pablo me tiene muy contenta. Le traje un libro para pintar y cada vez lo hace mejor. Casi no se sale de los márgenes, ocupa los colores muy bien y ya no termina rayando sus dibujos. Antes hacía esto con mucha frecuencia. Hacía un dibujo bonito o pintaba algo, para terminar rayándolo con mucha fuerza. Nunca supe mucho a qué se debía; si es que se ponía nervioso o qué. Pero ahora ya casi no lo hace.


Quise mostrar algunas de las láminas que pintó (no tengo fotos de sus dibujos aún, pero cuando tenga, se las subo)



De verdad esto representa muchos avances en él y estamos felices.
No compartíamos hace tiempo con mis papás y encontraron a los niños muy bien. Pablo hablando cada vez más y, lo más importante, conpartiendo más. La Carlita, una pequeña lorita que se lo habla todo (gracias a Dios!) y Dieguito, un terremoto (como es habitual) lleno de ocurrencias y cada día más grande.

Hoy sábado salió el sol, por lo que pudimos pasear, caminar e incluso un ratito pudieron jugar en un pequeño patio de arena que hicieron mis papás para cuando sus nietos vienen a verlos.

Mañana partiremos de vuelta a Santiago, por lo que se acaban estas pequeñitas vacaciones!!!!